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 La música en Disney

 

 

 

 

 

La música quedo incorporada a las películas de Walt Disney desde el momento en que acabo de filmarse Steamboat Willie. La música tenia tanta importancia en aquellas primeras películas que el dibujante y el músico trabajaban en la misma mesa. En el despacho, había un piano y atriles, de tal manera que muchos lo llamaban "el auditorio". Por aquellos días, la música era un tirano. El músico hacia las canciones y sugería determinados acompañamientos musicales que, muchas veces, condicionaban al dibujante.

 

 

Leopoldo Stokowsky y Walt Disney preparando

 la música de Fantasia (1940)
© The Walt Disney Company

 

Las canciones eran normalmente tonadillas populares como El lobo feroz, Old McDonald, etc. Alguna vez se aventuraban por los terrenos de la música clásica. Pero hasta que Frank Churchill consiguió su gran éxito con El lobo feroz en la película Los tres cerditos, no se percataron los productores de la gran importancia que tenia la banda original de la película.

Por primera vez, toda la acción de una película de dibujos animados se sincronizaba a una banda musical completa. Diez años más tarde el mundo podría contemplar los frutos de este hallazgo en la película musical titulada Fantasía.

Walt Disney con Mary Moder, Pinto Colvig y Dorothy Compton grabando ¿Quien teme al lobo feroz? bajo la dirección de Frank Churchill en 1933
© The Walt Disney Company

 

Puede que Walt Disney oyera por primera vez El aprendiz de brujo en algún lugar de Hollywood. La pieza le pareció atractiva porque contaba una historia y tenia "garra". Walt Disney compro los derechos para un cortometraje del ratón Mickey.

Pero la película resultante duraba unos quince minutos y había que acortar seis o siete minutos para adecuarse a la duración de un corto, aunque la música y la historia sufrieran por ello.

Entonces Walt Disney conoció a Leopoldo Stokowsky en una fiesta de Hollywood, y este se ofreció para dirigir El aprendiz de brujo. Stokowsky fue al estudio y quedo entusiasmado por el trabajo que se estaba realizando con Mickey y "el brujo". Con el entusiasmo de Walt Disney y Stokowsky surgió la idea de hacer una antología animada de piezas clásicas. Para servir de enlace entre Stokowsky y Walt Disney llego a Hollywood Deems Taylor.

Walt Disney al piano.
© The Walt Disney Company

 

Como Stokowsky explicaba en una articulo, "Al hacer Fantasía, la música sugería los ademanes, el colorido, los dibujos, la velocidad, el tipo de movimientos de todo los que debía verse en pantalla. Walt Disney, y todos nosotros, creíamos que para cada bella composición musical tenia que haber bellos fotogramas. La música. por su propia naturaleza, es un movimiento constante y ese movimiento evoca cada gesto".

Walt Disney así como la mayor parte de los creadores cinematográficos que trabajaban en la película, no eran músicos. Aportaban a la música su propia imaginación. Algunas de las secciones musicales sugerían de inmediato temas gráficos. La sinfonía pastoral, de Beethoven, se convertía en una fauna de centauros y cachorros de centauro interrumpida por el rayo de los dioses. La Consagración de la primavera , de Strawinsky, era una escena en la que monstruos prehistóricos luchaban entre si. La danza de las horas, de Ponchielli, sugería un ballet cómico de avestruces, hipopótamos, elefantes y cocodrilos. La tocata y fuga en La Menor, de Bach, era algo diferente. "Aquí nos la veíamos con música pura", explicaba Walt Disney. "No teníamos mas historia que contar que la que saliera de nuestra imaginación. Por lo tanto escuchábamos una y otra vez la música para ver que imágenes se generaban en nuestras mentes".

 

 

Richard Sherman (Al piano) tocando canciones de Mary Poppins con Robert Sherman, Irwin Kostal, Dick Van Dyke y Julie Andrews.
© The Walt Disney Company

 

 

El aprendiz de brujo fue grabada en  Hollywood y las demás piezas en Filadelfia. Tocata y fuga se grabo exactamente como Bach la había escrito, pero la mayor parte de las piezas fueron adaptadas y se montaron diversos arreglos orquestales.

 

"Fantasía" fue un desastre comercial cuando se estreno y mi siquiera en los años cincuenta, época de su primera reposición, obtuvo un gran éxito, aunque en las esferas competentes se seguía hablando de ella. Solo su posterior relanzamiento en los años setenta y ochenta dio el éxito mundial a la película. Se juzgue como se la juzgue, no se puede negar que, prescindiendo de su mérito intrínseco, contribuyo a ampliar, a una escala sin precedentes, el interés del público por la música clásica y a acercarla a las masas de todo el mundo.

Parece ser que Disney deseaba producir una segunda parte de Fantasía pero su falta inicial de éxito entre el publico le desanimo. Con "Dumbo" y "Bambi" (1942) volvió a formulas convencionales ya experimentadas recurriendo preferentemente al uso de canciones concebidas en función de los gustos del publico.

Frank Churchill y Oliver Wallace recibieron , además, el Oscar por la música de "Dumbo". No consiguieron, sin embargo, éxitos de publico comparables a los obtenidos con "Blancanieves y los siete enanitos" y "Pinocho".

Durante la guerra, a petición del gobierno americano y para conquistar nuevos mercados que sustituyeran a los europeos, Disney desplazó su actividad hacia Sudamérica. Así nacieron películas afortunadas comO "Saludos amigos" (1943), "Los tres caballeros" (1944) y "Canción del Sur" (1946). El éxito de la primera estuvo propiciado , más que por el éxito del tema "Saludos amigos", de Ned Washington y Charles Wolcott, por el uso apropiado de ritmos latinoamericanos como "Tico-Tico" y "Brasil". De "Canción del Sur" queda la popular "Zip-A-Dee-Doo-Dah" de Allie Wrubel y Roy Gilbert (Oscar 1946). "Saludos amigos" marcó también el inicio de la tendencia a mezclar música, dibujos animados y tomas en vivo.

Las dificultades financieras de la postguerra indujeron a Disney a posponer proyectos musicalmente más ambiciosos y a recurrir a canciones e interpretes de éxito reconocido. Pese a ello, "Make Mine Music" (1946), "Fun and Fancy Free" (1947), "Melody Time" (1948) y "The Adventures of Ichabod and Mr. Toad" (1949) no fueron acogidas con particular fervor. No corrieron mejor suerte la autobiográfica "So Dear to My Heart" (1949) ni "La isla del tesoro" (1950), primer film de Disney rodado completamente en imagen real, a excepción de algunas inserciones dibujadas. De esta última película no se recuerda ninguna canción. De la anterior "So Dear to My Heart", queda la dedicada a Larry Morey y Eliot Daniel "Lavanda Azul". El éxito pleno volvió a sonreír a Disney cuando decidió retornar la formula de los largometrajes animados con temas de cuentos y tuvo la idea de encargar las canciones a autores pop del barrio Tin Pan Alley de Nueva York, como Mack David, Jerry Livingston, All Hoffman, Sammy Fain y Sammy Cahn. Nacieron así las afortunadas producciones "Cenicienta" (1950), "Alicia en el País de las Maravillas" (1951) y "Peter Pan" (1953). Pero también "La Dama y el Vagabundo" (1955) está enteramente basada en canciones, entre ellas "Bella noche", de Peggy Lee y Sonny Burke, que crea el ambiente para la escena "romántica" en la que la Dama y el Vagabundo se deleitan comiendo espaguetis. Visto el éxito de "sus" músicas, Disney fundó a comienzos de los años cincuenta una casa musical propia. En 1959 se enfrento al proyecto musical mas ambicioso después de "Fantasía": la transposición del ballet "La bella durmiente del bosque", de Tchaikovsky, a dibujos animados. No utilizo la partitura original, sino que hizo que George Bruns preparase una adaptación. Alguno de los motivos más pegadizos del autor clásico se convirtieron en canciones, entre las que una se hizo especialmente popular: "Once Upon a Dream", elaborada por Sammy Fain y Jack Lawrence. Otra "Cruella De Vil", escrita por Mel Level en 1961 para "101 Dalmatas", tuvo éxito sobre todo en una versión rock posterior.

Secuencia de la pelicula Fantasia (1940)
© The Walt Disney Company

 

En 1961 Disney contrató de forma fija a un dúo de autores de canciones rock de conocido renombre, Richard M. Sherman y Robert B. Sherman, que habrían de dar a las producciones cinematográficas ( y más tarde televisivas) de su estudio más de doscientas canciones. Disney les puso a prueba en "The Sword in the Stone" y les confío la creación de la música del largometraje que muchos consideran el punto culminante de su carrera: "Mary Poppins" (1964). La contribución de los dos autores resulto determinante no solo por el éxito con que fue acogida la película, sino también por la posibilidad de realizarla. P.L. Travers, autora de la serie de historias cortas a partir de las cuales se creó el argumento del film, no estaba dispuesta a conceder la autorización para la realización cinematográfica y cambio de idea solo después de escuchar algunas de las canciones que los hermanos Sherman, con gran previsión, habían puesto a punto, entre ellas la disparatadísima "Supercalifragilisticoespiralidoso".

Antes incluso de terminar el trabajo para "Mary Poppins", los dos hermanos recibieron el encargo de preparar las canciones para el cortometraje "Winnie the Pooh", el simpático osito inglés, y la música para "El libro de la selva". Disney no llego a ver realizado este ultimo gran proyecto porque murió en diciembre de 1966. Nunca había dibujado un fotograma ni inventado una frase musical. Se comparaba a una abeja que volaba velozmente de uno a otro de los colaboradores que tenia en el estudio para recoger la miel de todos, para dar ideas, estimular y sobre todo, para elegir entre lo que cada autor o técnico producía. Su sensibilidad, su fantasía creativa y su gusto marcaron a fuego cada uno de los productos que salieron del estudio.

Su marca indeleble sigue caracterizando todo lo que la empresa fundada por él produjo tras su desaparición y lo que aún hoy sigue produciendo.

El consenso y las criticas a una obra puede, de forma justa, ser considerada suya hacen referencia también a su estatus: simple "productor" o también "autor". Este es uno de los argumentos más discutidos actualmente en el mundo de las creatividad y de la propiedad intelectual. Desde luego, Disney fue mucho más que un simple productor-organizador-financiador de los procesos de elaboración de obras filmadas. Fue ideador, inspirador y guía de todos aquellos que trabajaron para él. Era para el cine algo así como lo que Diaghilev fue para el ballet. Uno de sus méritos históricos, y no pequeño, está relacionado específicamente con el campo de la música de nuestro siglo; este campo estaba descuidado y dividido, y Walt Disney supo tender muchos puentes entre las orillas opuestas de la música ligera popular y la música clásica elitista.

 

 

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